Medio siglo mirando al mar

Medio siglo mirando al mar

La familia Prats se dedica a la cría de mejillones en el Delta de l’Ebre desde 1962. Hoy su producción supera las 400 toneladas anuales, sumando las ostras, que venden tanto en el mercado nacional como en Francia

La familia Prats lleva más de medio siglo mirando al mar. JoanPratsCasanovafueunem- prendedor del Delta de l’Ebre que empezó dedicándose a la compra y comercialización de angula y después fue uno de los pioneros en probar la producción de mejillones en la bahía del Fangar.

Las primeras bateas o estructuras flotantes para criar moluscos se instalaron en la bahía del Fangar, que, Jonathan Garrigós, nieto de Joan Prats y actual responsable de Muscleres Prats, ha escuchado a su abuelo y tíos, levantaron con vigas de hormigón que entraban en el mar con un tractor y una carreta en una zona con muy poca profundidad, apenas 50 centímetros, demanera que las cuerdas se colgaban en horizontal, al contrario que ahora.

La actividad ha cambiado mucho desde entonces. Se comenzó con muy pocos medios y de forma totalmente artesanal. No solo se cogían los mejillones con las manos sino que la primera criba también era manual. Por ello, no es de extrañar que en plena campaña llegaran a emplear hasta cincuenta personas en la década de los setenta.

'Boom' en los ochenta

Dos décadas después de los primeros criaderos de mejillones en labahíadelFangar, laactividad vivió un auténtico boom en la de Els Alfacs con más de 150 bateas de engorde autorizadas. De ellas, ocho son de Muscleres Prats,que el joven Jonathan Garrigós, de la tercera generación y con menos de treinta años, gestiona ahora y que ha experimentado un nuevo impulso bajo sus riendas. En primer lugar, por que en los últimos años «sólo» se dedicaba a la producción y utilizaba depuradora de terceros. Algo que han cambiado en apenas año y medio con la incorporación de una depuradora propia en la que además del alquiler,han invertido más de 300.000 euros en mejoras, maquinaria y ampliación y que les ha permitido aumentar su capacidad de tratamiento de moluscos en más de diez toneladas anuales de producto fresco, al pasar de quince a veinticinco. Una decisión que ha permitido a la compañía, que cuenta con una plantilla de 18 trabajadores, cuatriplicar sufacturación en apenas un año, al pasar de 400.000 euros en 2012 a 1,6 millones el pasado ejercicio. Esta campaña esperan volver a incrmentar la cifra y situar las ventas alrededor de los 2 millones de euros.

Núria Pérez / Diari de Tarragona